sábado, 3 de marzo de 2018

Veo, veo...Marzo-Abril


         Al nombrar esta constelación, Coma Berenices, nos viene a la cabeza inmediatamente el pensar en una zona del cielo repleta de galaxias. No obstante, también se pueden encontrar otro tipo de objetos interesantes, como por ejemplo los cúmulos globulares. Aunque en Sagitario y Ofiuco es donde más abundan, también por aquí podemos encontrar algún que otro ejemplar.
         En concreto, recomiendo echarle un vistazo a M53. Lo podemos hallar a un grado al NE de la estrella a de esa constelación.

         Es de magnitud +7,5, por eso con unos prismáticos o el buscador del telescopio se puede ver como una estrella borrosa. En cuanto a condensación es parecido a M13.
         Fue descubierto por Bode en 1775, e independientemente por Messier dos años más tarde.
         Se encuentra a unos 65.000 años-luz.
         A un grado al SE de M53 tenemos otro globular muy diferente del anterior, se trata de NGC5053 de magnitud +9,9.
         ¿Alguien se atreve con él?


miércoles, 3 de enero de 2018

Veo, veo...Enero-Febrero

El cinturón de Orión es, seguramente, uno de los más conocidos panoramas que los aficionados a la observación astronómica con prismáticos pueden ver. Quizás no sea tan conocido “El Espejo de Venus” asterismo que, junto con h (Eta) y NGC 1981 forma un cuadrado, que es el espejo, y el mango del mismo que se forma con M42 y NGC 1980.
Desde luego lo más famoso es la extraordinaria nebulosa M42. Con unos prismáticos ya es un buen espectáculo y, con telescopio y cielos oscuros no digamos.
Aún en ciudad es posible ver la parte central de la nebulosa. En el corazón de la misma tenemos una bonita estrella múltiple: q (Theta) Orionis, el famoso trapecio.
Al final del mango del espejo, en NGC 1980, se puede ver otra estrella doble i (Iota) Orionis con una generosa separación entre sus componentes.


En la parte superior de este mango, se encuentra otro cúmulo abierto, NGC 1981 que a mi me recuerda la forma de una corona. Pero bueno, ya se sabe que esto es cosa de gustos y apreciaciones personales.

Y si la noche y la contaminación lumínica lo permiten, se puede intentar ver NGC 2024. Es una nebulosa grande y de  débil brillo.  Con un filtro nebular y dejando la estrella  z (Zeta) fuera del campo de visión del telescopio puede  ayudar bastante a su correcta visión . Aunque no es tan espectacular como se ve en las fotos, como suele ocurrir siempre.